6 de cada 10 candidatos a un empleo descartados por sus opiniones en Facebook o Twitter Se dice por pasiva y por activa, pero muchos siguen insistiendo en su error. Las redes sociales, esas que nos comunican con el mundo exterior, pueden ser nuestras mayores aliadas o convertirse en nuestras peores enemigas. Si estamos buscando trabajo, colgar cierto tipo de comentarios no nos beneficia en nada. 24/01/2014 Para las empresas, las redes sociales son una fuente inacabable de información sobre las personas que pretenden integrarse en sus plantillas. Basta sólo con abrir el Facebook o el twitter de una persona para conocer qué aspecto tiene, cómo es su círculo de amigos y qué piensa sobre asuntos de actualidad o cotidianos. Todo a un clic. El consultor y formador de Recursos Humanos 2.0 Juan Carlos Barceló, en una charla esta semana en la Universidad Internacional de La Rioja, aseguraba que más del 60% de los candidatos ha sido descartado en un proceso de selección por sus estados en Facebook. Barceló asegura que el 90% de las empresas utiliza las redes sociales durante el proceso de selección de candidatos y que éstas resultan un factor determinante para elegir o descartar. Nos guste o no, es así. Nuestro Facebook y nuestro twitter son nuestra tarjeta de presentación, nuestro escaparate al mundo. Por eso, a la hora de expresar ciertas opiniones deberíamos ser cuidadosos, sobre todo si estamos buscando empleo. Tampoco resulta muy recomendable “poner a caer de un burro” al jefe en una red social. Según Barceló, para buscar empleo hay que pensar qué se quiere ofrecer, qué marca se quiere crear. El paso siguiente es elegir la red social que más se adapta al trabajo que se está buscando. El consultor aconseja a quienes estén inmersos en un proceso de búsqueda de empleo, la creación de una ‘fan page’ si se quiere usar Facebook de forma profesional. Y es que cada vez más empresas reniegan del curriculum en papel y optan por las redes sociales. Esta es la razón por la que conviene tener perfiles serios en las redes, hablar de temas profesionales de forma también profesional (sin caer en descalificativos a los demás ni pataletas) y tener muy, muy claro, que todo lo que se sube a la nube, ahí se queda.