Una de cada cuatro estafas online hoy en día procede de ofertas de empleo falsas. Obtener dinero y conseguir información financiera y personal de los candidatos son los principales objetivos de las ofertas de empleo fraudulentas en la Red
Las altas tasas de paro, la escasez de ofertas de empleo y el gran número de aspirantes que optan a un mismo puesto han disparado la picaresca en estos últimos años. A través de Internet y de las redes sociales han proliferado las estafas laborales que prometen trabajos con incorporación inmediata o remuneraciones muy superiores a la media del mercado, y que lo único que pretenden, en realidad, es aprovecharse de la complicada situación de los parados.

De hecho, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco), uno de cada cuatro fraudes que se cometen en la actualidad en la Red proviene de ofertas de empleo falsas. Por lo general, este tipo de estafas intenta engañar a los candidatos para que realicen transferencias de dinero en beneficio de la empresa que se supone les contratará. Por ello, se hace necesario, tal y como Eroski Consumer, conocer tales fraudes y explicar cómo esquivarlos. Ofertas de empleo falsas La desesperanza que genera el paro convierte a los desempleados en los candidatos más vulnerables a la hora de sufrir estafas relacionadas con propuestas de trabajo a través de Internet.

Pese a que siempre ha habido ofertas de empleo fraudulentas, la crisis ha agudizado el ingenio de los timadores quienes, valiéndose de la necesidad de muchas personas en situación precaria, exigen a los demandantes de trabajo que realicen una transferencia de dinero a beneficio de la empresa que supuestamente les contratará, o bien tratan de obtener información personal o bancaria de los candidatos.
Modalidades de estafa
1. Obtener los datos personales: La estafa consiste en que, por medio de un anuncio que ofrece un empleo, una supuesta empresa pide al candidato que se dirija a su página web y, desde allí, mediante un formulario de contacto o a través de un correo, se solicita su currículum. Una vez que el parado lo ha enviado, los estafadores ya poseen información para incluirla en sus bases de datos o para revenderla a otros defraudadores. Los datos personales constituyen una información muy valiosa para hacer campañas de marketing masivo, pues sirven para conocer mejor a una persona, contactar con ella y ofrecerle productos o servicios, de acuerdo con sus gustos y necesidades.
2. Conseguir un beneficio económico: Algunas ofertas pretenden recaudar dinero a través de anuncios que ofrecen puestos de trabajo bien remunerados y con interesantes condiciones laborales en empresas reales, con estafadores que se hacen pasar por responsables de recursos humanos. Al candidato seleccionado se le solicita un desembolso inicial por adelantado para cubrir los costes de trámites administrativos, de certificados médicos, etc. Conviene saber que en los procesos de selección de personal, ninguna empresa seria pide estos requerimientos a sus futuros empleados.
Con el objetivo de captar el dinero de los parados, se ofrecen también los llamados cursos estafa. En ellos, los timadores solicitan que los interesados desembolsen por adelantado un dinero para recibir un curso de formación on line que les permita acceder a un puesto de trabajo. Sin embargo, no existe el curso, ni tampoco el empleo. Un fraude muy habitual, que constituye una ilegalidad, consiste en contratar al candidato para un periodo de prueba no remunerado, durante el cual trabaja para la compañía sin cobrar.
En otras estafas, para que el candidato conozca las características del puesto al que opta u obtenga información sobre los requisitos del proceso de selección, tiene que llamar a un número de teléfono de tarificación adicional, como los utilizados en concursos, líneas eróticas o tarot. Por lo general, las víctimas permanecen a la espera durante largo tiempo, respondiendo preguntas sobre su currículum y disponibilidad, y la llamada puede costar más de un euro por minuto. Similares son los fraudes que requieren el envío de mensajes SMS, como forma de contacto, que no suelen ser respondidos por la empresa responsable del supuesto proceso de selección.
3. Apropiarse de información financiera: A través de anuncios insertados en portales de Internet, se insta al candidato a que facilite sus datos bancarios, con la excusa de un posterior envío de cheques o transferencias bancarias. En los procesos de selección, aunque el contacto inicial se haya realizado a través de Internet, siempre hay una entrevista personal en la que compañía y trabajador determinan las partes del contrato, por lo que nunca antes se deben dar los datos financieros.
4. Blanqueo de capitales: A menudo, se insertan en páginas web ofertas laborales fraudulentas que utilizan al demandante de empleo como intermediario en transacciones importantes de dinero, a cambio de una comisión. Para ello, los estafadores envían a la cuenta corriente del candidato grandes sumas de dinero que debe reenviar a otras cuentas, descontando su comisión. Se trata de un fraude muy peligroso, ya que el candidato puede incurrir en un delito de blanqueo de capitales con graves consecuencias legales.
5. Envío masivo de correos con falsas ofertas: Una de las formas más sencillas de estafa laboral consiste en el envío masivo al correo electrónico del parado de ofertas que incluyen reclamos del tipo “trabajo instantáneo”, “sueldo fijo más porcentaje” o “llame a este teléfono antes de 24 horas para conseguir un empleo”.
FUENTE: salamanca24horas.com