Llevamos varios meses a vueltas con el debate sobre si el CV ciego es una herramienta de selección más objetiva que el clásico resumen profesional al que estamos acostumbrados a ver y presentar. En mi modesta opinión no creo que el curriculum ciego sea una ventaja, o una herramienta que evite un filtro en el primer proceso de la selección de un candidato o candidata. Al final tenemos que “poner piel” a la criba curricular y en el “face to face”tendremos un encuentro real con la persona de referencia. Creo que lo importante de un CV reside en que se ajuste a la demanda, que sea claro, sencillo, directo, y que refleje perfectamente las ventajas como candidato frente a la marabunta de perfiles (competencia), que a esa oferta de empleo finalmente se presentan.


AGRADECIMIENTO AL AUTOR:   JESÚS GONZÁLEZ @JgAmago

FUENTE: EQUIPO THE TOPIC TREND vía @thetopictrend

VER + EN: http://www.thetopictrend.com/cv-que-pongo-que-miran-los-reclutadores-de-un-curriculum-vitae/


 

Otro de los debates en esta materia ha sido sobre el llamado curriculum funcional, es decir, aquel que pone el acento en las funciones o áreas en las que hemos desarrollado nuestra formación y experiencia. Es decir, nos permite organizar nuestro curriculum no sólo por orden cronológico (de lo más nuevo a lo más antiguo suele ser lo recomendable), sino también por áreas o temas. Así conseguimos que la persona que reciba el curriculum vea fácilmente aquellos aspectos más reseñables de nuestra trayectoria para el puesto al que estoy optando, como apuntaba  Elena Ariño en este interesante post de su blog Plan de Empleo. Funcional, ciego, visual, artístico… Todos los CV son “útiles”. Pero será más efectivo, impactante y pasará más filtros si trabajamos el contenido, cómo está dispuesto y su adecuación a la oferta.

Ante la avalancha de envíos por cada oferta (tan sólo tienes que ver en Infojobs, por ejemplo, que para 10 plazas de profesor de inglés en Madrid se reciben más de 5.000 currículums), nuestro resumen profesional debe superar el primer vistazo general del reclutador. ¿Cómo? Pues fijaros en estos datos: una encuesta realizada por CareerBuiding concluye que:

  • El 43% de los directores de recursos humanos pasan menos de un minuto mirando un currículum.1
  • Una cuarta parte de éstos (24%) gastan menos de 30 segundos.

Pero aún hay más: según un estudio de TheLadders, y utilizando la técnica del EyeTracking (de la que ya nos habló nuestra compañera Isabel Pina en este estupendo post), un reclutador invierte 6 segundos en valorar si un CV es apto o no para una oferta. ¡Muy fuerte!  😱 ¿Y en qué se fijan? Pues os invito a leer todos los detalles el post publicado por Observatorio de Innovación en el Empleo.

¿Algo más? Pues si. Depende de qué generación sea el seleccionador/a de turno para que se fijen en unas características u otras. Vamos, que si eres un BabyBoomer (y entre ellos me encuentro), nos fijaremos en la experiencia. Si el profesional que hace la selección pertenece en la Generación X se fijará más en las competencias. Si el reclutador es un Millenial, se fijará mas en lo digital, los idiomas o tu capacidad de moverte en un entorno global. ¿Y yo cómo se la edad del reclutador? 🤔 Os recomiendo este magnífico post del maestro Guillem Recolons que recoge toda la información de la que os he hecho un pequeño resumen.

Sinceramente, si yo tuviera ahora que lanzarme a la búsqueda de empleo (cruzo los dedos para que no ocurra, porque me siento un afortunado por trabajar donde trabajo), estaría más perdido que los de “Lost”. Empezaría a preguntarme si es mejor un CV clásico o un CV más visual. Por lo que es fundamental focalizarme: el conjunto de habilidades, la carta de presentación o los enlaces al entorno social que configura mi personal branding. Si es importante detallar las tareas y funciones que he desarrollado en cada puesto de trabajo. Si tengo o no recomendaciones. Si debo incluir -o no-, mi discapacidad, mi estado civil, la fecha de nacimiento (¿son los 50 una barrera para el empleo?); mi participación en acciones sociales (voluntariado, colaboración con ONG´s o activismo social), mis aficiones o mis habilidades digitales (¿Es necesario explicar que manejo Office 365, SAP, CRM o programación Web?). Y pensar en cómo hacer que mi CV destaque ya solo con el envío, vamos que tenemos que trabajar el SEO de nuestro currículum, como muy bien nos ha enseñado Gorka Goikoetxea en su blog. Un montón de variables, de cuestiones en las que hay que pararse y detallar para cada puesto de trabajo. ¿Cabe todo? ¿Vale todo? No. El currículum vitae es un documento vivo. Os emplazo a leer este estupendo post de José Jiménez que nos puede orientar a confeccionar nuestro CV sin tirar la toalla.

¡Y mucho cuidado con la ortografía y la redacción! No te olvides que entre “you are hired” y “you are fired” solo hay una letra de diferencia (frase de Guillem Recolons 😉 )