Y es que seis segundos es lo que un/a reclutador/a tarda en leer la información de cada curriculum que recibe.

¿Y cuál es esa información clave? Nombre y apellidos del/ de la candidato, estudios, actual puesto de trabajo, fecha de inicio y  fin del último trabajo y del anterior. No lo digo yo, si no el estudio publicado por The Ladders titulado Keeping an eye on recruiter behavior, que vendría a ser algo así como Vigilando el comportamiento del reclutador.

Cuando elaboramos un curriculum debemos tener claro una sola cosa: que la persona que lo reciba entienda y comprenda lo que he estado haciendo al 100%, pues es la única manera de saber si podrás o no ser capaz de desempeñar el puesto de trabajo al que vas a optar. Hay personas que en su curriculum obvian las tareas, o las fechas, o lo hacen desorganizado… sin tener en cuenta que cuanto más clara esté la información más fácil es que puedas llegar a pasar a la tan deseada entrevista.

¿Cómo conseguir destacar en esos seis segundos?

El estudio nos recomienda no usar párrafos muy densos, ni tampoco poner datos que no son relevantes como género o edad. Incluir demasiados elementos de distracción como dibujos u otros elementos hacen que el/la reclutador/a se distraiga de lo verdaderamente importante, las habilidades y la experiencia claramente reflejada  que deben aparecer en el curriculum. Un elemento más que importante y que va a ayudar en ese proceso de “preselección en 6 segundos” va a ser el incluir un perfil profesional en tu curriculum.

Ese perfil es un pequeño extracto de unas 5 u 8 líneas en el cual vamos a destacar aquellos aspectos más relevantes de nuestra experiencia relacionándolos con nuestras habilidades y competencias. No es una carta de presentación, sino más bien una mini introducción a través de la cual la persona que reciba el curriculum va a ser capaz de conocer más de nosotros y nuestras habilidades para el puesto al que optamos.  No se reduce a poner “soy una persona trabajadora y organizada” si no que va más allá, relacionando mi experiencia y formación con el desarrollo de las capacidades y competencias necesarias para el puesto. 

Añadido a esto, la redacción y el diseño atractivo del curriculum es clave. Utilizar lenguaje claro, no redundar en contenidos innecesarios y utilizar frases cortas y concisas facilitan la comprensión.  Si somos capaces de resumir, con palabras adaptadas al lenguaje propio de la profesión a la que optamos, y de manera clara y simple toda nuestra experiencia, formación y capacidades profesionales estaremos haciendo un buen curriclum.   Y por supuesto un diseño limpio y visualmente atractivo es fundamental y no tiene que ver con que sea “llamativo” con muchos colores o iconos originales, sino todo lo contrario: tiene que ser un diseño que invite a leer el curriculum, que sea posible que, en escasos golpes de vista, hacerse una idea clara de los puntos que en esos seis segundos miran: nombre, educación, actual puesto de trabajo, fecha de inicio y  fin del último trabajo y del anterior.

Cuando haces tu curriculum, ¿piensas en favorecer que la persona que lo reciba se haga una idea clara sobre ti y tu capacidad profesional?  Si no es así, ya puedes empezar a modificar tu curriculum.

Foto: Cesar Santiago Molina – “Currículum Vitae Profesional”

 

FUENTE: http://www.lanuevarutadelempleo.com