El teletrabajo en tiempos de crisis

Crisis, epidemias o desastres naturales, suelen convertirse en aceleradores de cambios en la cotidianidad del trabajo La modalidad del teletrabajo se ha convertido en un aliado en los tiempos de crisis, como el que ocurre actualmente en los países afectados por el coronavirus. Pero esta modalidad de trabajo cuenta con numerosas ventajas con respecto al empleo presencial: se puede conciliar la vida personal y laboral, la relación entre el tiempo y la productividad es mejor y se reducen los costes para las empresas.

Enan López, socio y CMO de la agencia White Rabbit, explica: “Algunos de nuestros clientes ya han establecido planes de contingencia para permitir que sus trabajadores puedan teletrabajar y ayudar así a contener la expansión del coronavirus”. Y agrega: “Las posibilidades que nos da la tecnología y las diferentes demandas de uso nos permiten seguir adelante desde cualquier espacio y dispositivo“.

Las grandes empresas, como Telefónica, Banco Santander y BBVA, ya le han pedido a sus plantillas que trabajen desde casa, por lo menos hasta que las medidas en escuelas y universidades continúe vigente.

El networking, la herramienta perfecta

A lo largo de los últimos años, la oportunidad de trabajar desde casa ha ido creciendo gracias a la aparición de nuevas tecnologías y el networking. Actualmente existen infinidad de aplicaciones que permiten tener conferencias con varias personas, trabajar documentos online, compartir pantalla o enviar archivos de calidad.

“Existen herramientas como Google Suite, Microsoft Office 365, Dropbox, que nos permiten trabajar desde cualquier lugar del mundo, en tiempo real y de forma exitosa”, afirma López. “El teletrabajo es viable y sin necesidad de contratar proveedores externos.  Los servicios en la nube y gratuitos posibilitan todos los procesos de trabajo de forma no sólo efectiva, sino también económica y productiva”, finaliza.

En este contexto, existen algunas claves que ayudan a que el teletrabajo genere igual o más productividad como si se realizara desde las oficinas de las empresas:

  1. Trabajar con aplicaciones digitales que permitan acotar la distancia entre las personas, como Skype, Hangouts u otros programas de videoconferencia y chats online.
  2. Utilizar herramientas colaborativas para evitar la comunicación y el trabajo solo por email. Google Drive, Microsoft Teams, Asana y Trello, el tablero de tareas compartido, son los grandes gestores de colaboración.
  3. Mantener el diálogo constante con el grupo de trabajo. De esta forma los procesos se volverán más ágiles y los resultados más positivos.

Una alternativa ante la crisis

Lo importante es encontrar soluciones prácticas ante las situaciones de crisis, sobre todo cuando afecta a los distintos sectores de cada país. El trabajo en equipo, aunque sea remoto, es la clave para gestionar los momentos de crisis de una forma razonable. Los desafíos suponen, entonces, pequeños cambios para adaptarse a la etapa de transición, manteniendo la confianza, la comunicación y, así también los resultados.

Digitalizarnos de forma correcta durante los momentos críticos, nos permite ser competitivos y eficientes. Podemos esperar que la crisis nos supere, o disponernos a vencerla, adaptándonos a los medios digitales, continuando con las gestiones diarias y dando lo mejor de cada equipo para salir adelante.

 

FUENTE:   Teletrabajo en tiempos de crisis http://www.equiposytalento.com/noticias/2020/03/17/teletrabajo-en-tiempos-de-crisis vía @EquiposyTalento


Teletrabajo: una respuesta socialmente responsable de las empresas frente al coronavirus

Analizamos cómo podría ser la experiencia de teletrabajo ampliamente generalizado como respuesta frente al coronavirus y, como empresa tecnológica pionera en el teletrabajo, ofrecemos consejos para su implantación en las pymes. 

  • La planificación es una de las llaves del éxito en superación de situaciones de crisis 
  • De los aciertos y errores durante esta experiencia se podrían derivar enseñanzas organizativas y tecnológicas de gran alcance para el futuro laboral 
  • Como empresa tecnológica, Sage cuenta desde hace ya tiempo con planes para fomentar el teletrabajo de modo habitual, favoreciendo la conciliación, y garantizando que el 100% de su plantilla pueda trabajar de forma remota. 

El teletrabajo ha pasado en los últimos días de ser una opción de gestión de los recursos humanos a convertirse en una necesidad para responder ante el coronavirus. 

Gobiernos de todo el mundo lanzan normas y recomendaciones de actuación. 

¡Comparte! ¿El teletrabajo se vuelve necesario en tu empresa? Te enseñamos cómo enfocar su implantación. 

Además, las multinacionales se están lanzando a ser pioneras en la adopción del teletrabajo frente al coronavirus. La lista crece a cada momento: Ernst & Young, Indra, Telefónica, Bankia, BBVA, El Corte Inglés… 

Las pymes, por su parte, miran con expectación todo el proceso. Quieren saber cómo afrontarlo y cuáles son las principales ventajas y riesgos que presenta esta situación. 

Y aquí, multinacionales como las anteriormente mencionadas y como la propia Sage, hemos de seguir siendo referentes tecnológicos ofreciendo soluciones de gestión empresarial online y en la Nube para nuestros clientes, partners y socios. 

“Es responsabilidad de empresas tecnológicas como Sage el ayudar a las pequeñas y medianas empresas a transformarse digitalmente con soluciones de gestión empresarial online y en la nube, que puedan ayudarles en la adopción del teletrabajo”. Fernando Galvache, CIO Sage Iberia. 

Y todo como parte de nuestra responsabilidad como compañía para velar y proteger la salud de todos nuestros profesionales, y por supuesto de la de todos nuestros clientes. 

 ¿Qué pasos dar para implantar el teletrabajo? 

La implantación del teletrabajo reclama superar una serie de fases: 

Paso 0) Plan de contingencia  

  • Lo ideal hubiese sido tenerlo dispuesto antes de esta crisis, ya que hubiese servido ante esta y cualquier otra semejante: catástrofes. disturbios, etcétera. La mayoría de las pymes no lo tienen y deberían redactarlo lo antes posible. 
  • Debe prever qué hacer ante todos los aspectos referidos en los puntos siguientes y supondrá una guía de actuación no solo para decisiones que solamente afectan al personal directivo, sino también para orientar cómo debe relacionarse este con los trabajadores y con otras partes externas interesadas como clientes, proveedores, Administración, etcétera.

Paso 1) Evaluación de medios  

  • Una de las ventajas del teletrabajo es que no necesita de equipos ni dispositivos sofisticados 
  • Sin embargo, sí es importante que cada empleado maneje las soluciones y aplicaciones más útiles para la situación.  
  • Por ejemplo, contar con soluciones de gestión online o en la nube es altamente colaborativo y podemos controlarlas desde cualquier lugar.

Paso 2) Evaluación de tareas no posibles con el teletrabajo  

  • El objetivo del plan debe ser minimizarlas. Hay que hacer una valoración al comenzar el plan de todas aquellas tareas que, en ningún caso, van a poder teletrabajarse y estudiar si pueden deben realizarse físicamente o si habrá que abandonarlas.  
  • En este último caso, hay que analizar el impacto en los procesos, en los recursos materiales y humanos de la empresa y en sus relaciones externas. 
  • Las previsiones de impacto traducen a euros y a circunstancias concretas los problemas que preveamos durante el proceso

Paso 3) Valoración de empleados críticos  

  • Por experiencia, formación y habilidades, cada empleado tendrá una capacidad para afrontar el proceso 
  • Hay que seguir más estrechamente a aquellos que tienen más responsabilidad, pero que preveamos que van a encontrar más dificultades con el teletrabajo. 
  • Puede ser conveniente que alguien se encargue de guiarlos personalizadamente durante el proceso de implantación del teletrabajo.

Paso 4) Elaboración de indicadores de seguimiento  

  • Serán necesarios para analizar si se avanza en la experiencia de teletrabajo.  
  • Deben ser objetivos, sencillos de interpretar, fácil y continuamente accesibles e informativos de cómo se afrontan las tareas y del desempeño de los trabajadores implicados.

Paso 5) Análisis del impacto externo  

  • Habrá que modificar muchas citas y quizá algunos servicios deban ser prestados o recibidos de distinta manera. 
  • No solamente hay que hacer un esfuerzo de agenda, sino también de comunicación. 
  • La comunicación es uno de los grandes retos de cualquier experiencia urgente de teletrabajo.

Paso 6) Comunicación a los trabajadores  

  • El traslado del plan a los trabajadores nos aportará un feedback que, en algunos casos, supondrá tener que retocar el plan y volver a algunos de los pasos anteriores 
  • Es importante trazar un flujo adecuado de información, saber cuándo transmitir cada parte del plan que deba recibir la plantilla y quién y cómo habrá de comunicarlo.

Paso 7) Puesta en marcha  

  • La experiencia de teletrabajo da comienzo. Los indicadores deben orientarnos en el control que permita saber si lo hacemos bien o no.  
  • A partir de ahí, hay que estudiar las desviaciones y proponer medidas de corrección. 
  • Si elaboramos unos buenos indicadores, la aplicación del teletrabajo será mucho más organizada y objetivamente orientada

Paso 8) Operación retorno a la normalidad  

  • Hay que planificar un regreso a la situación normal. Es posible que queramos que algunas tareas en las que el teletrabajo ha rendido particularmente bien continúen ejecutándose a distancia.  
  • En todo caso, vuelve a ser muy importe el reajuste de procesos y la comunicación a las diferentes partes interesadas.

Paso 9) Control de resultados  

Al cierre de la experiencia de teletrabajo en situaciones de crisis, nos interesa conocer, sobre todo, tres aspectos: 

  • Cuál ha sido el impacto de la crisis y en qué medida el teletrabajo ha contribuido o no a moderarlo. 
  • Qué tal se ha comportado nuestra empresa en comparación con sus competidores directos durante la crisis. 
  • Las enseñanzas que el episodio haya podido aportar tanto sobre la aplicación del teletrabajo a nuestra empresa como sobre la robustez de la organización frente a situaciones de crisis.

Las ventajas y oportunidades de teletrabajar frente al coronavirus 

Son muchas, tanto en el corto como en el largo plazo y desde un punto de vista de organización interna y de proyección exterior: 

  • Salud. Si las empresas toman una medida de este tipo es, en primer lugar, porque consideran que puede contribuir a que la enfermedad se propague menos entre sus empleados. Además, intentan poner su granito de arena para controlarla a nivel del conjunto de la población. 
  • Personal clave. Si una persona resulta contagiada, es más probable que lo hagan quienes colaboran físicamente con ella. En algunos casos, se puede extender un brote que afecte a muchos empleados al mismo tiempo, lo que puede generar un cuello de botella importante. Con el teletrabajo, las probabilidades de colapso de una sección, taller u oficina completos disminuyen.
  • Continuidad. No solamente se pretende evitar bajas laborales, sino también miedo al contacto. Se restaura la confianza perdida y muchas citas pueden concertarse telemáticamente, en lugar de cancelarse o aplazarse. 
  • Organización. El coronavirus puede ser el empujoncito que necesitan muchas empresas para afrontar los retos organizativos del teletrabajo. No es una solución sencilla, pero da, a cambio, avances en depuración de procesos y digitalización. 
  • Impulso tecnológico. El teletrabajo es mucho más sencillo en un ambiente en el que se empleen soluciones informáticas colaborativas. Que se convierta en una necesidad durante unos días puede ser la baza para convencerse de que las herramientas de la empresa deben modernizarse. 
  • Afloramiento de fallos. El coronavirus, como cualquier otra situación de confusión, genera el ambiente perfecto para que se comentan muchos errores. De ellos, se pueden extraer lecciones valiosas para implementar futuras experiencias de teletrabajo. 

Las soluciones que permiten trabajar online o en la nube son un buen ejemplo de tecnología que facilita la colaboración durante el teletrabajo. 

Los riesgos que hay que afrontar 

La experiencia, seguramente, no será sencilla para muchas empresas, en particular para aquellas con menos costumbre de teletrabajo y más expuestas a problemas como los siguientes: 

  • Sobrerreacción. Dependiendo del contexto, teletrabajar por el coronavirus puede ser desde una acción responsable a un exceso. Puede contribuir a generar desconfianza, miedo y sensación de desconcierto. Es muy importante saber en qué momento hay que tomar la decisión, sin prisas ni demoras injustificadas. 
  • Posible ineficacia. Un menor contacto físico laboral podría generar otro tipo de exposiciones al virus. Un ejemplo de ello podría ser la de los respectivos ambientes familiares. 
  • Falta de preparación. Siendo el teletrabajo una de las opciones más difundidas de smart working, puede que las empresas que aún no lo practican no lo hayan hecho porque no saben cómo resolver los retos del teletrabajo (estilos de dirección, gestión de la confidencialidad, retos tecnológicos, disponibilidades horarias, inserción en los procesos, aceptación por los clientes, síndrome del pijama, etcétera). 
  • Deterioro de la cultura digitalSi se teletrabaja mal, se puede generar entre los empleados una mala predisposición al empleo de tecnologías digitales para la colaboración con personas que se ubican en distintos lugares. 

Teletrabajar puede tener muchas ventajas para empresa y trabajador, pero no es un reto sencillo; el ambiente generado por el coronavirus puede ser especialmente desafiante y hay que estar preparados para cometer muchos errores y aprender de ellos 

Lidiando con la incertidumbre 

Un coronavirus que hasta hace unas semanas no existía genera un ambiente muy difícil de prever. No se puede saber con la precisión que querríamos cómo evolucionará el coronavirus, a cuántas personas infectará (incluso mortalmente) y cuánto tiempo permanecerá entre nosotros. 

El coronavirus es una situación de incertidumbre, el teletrabajo una medida que intenta paliarlo. Te mostramos cómo enfocar la experiencia del mejor modo. 

Además, el teletrabajo es, en esencia, una técnica colaborativa de trabajo que implica a personas ubicadas en distintos lugares, unas veces de la misma empresa u organización y otras como forma de contacto entre organizaciones distintas. Es muy difícil de prever cómo pueda afectar a nuestros contactos habituales. Hay que ser muy flexibles y estar preparados para requerimientos diversos. 

En resumen, la amplia difusión del teletrabajo por unos días o semanas es un hecho inédito y las empresas han de saber gestionar su impacto presente y futuro.  

La experiencia será una muestra interesante de la capacidad de adaptación tecnológica y organizativa frente a situaciones excepcionales, pero también de la habilidad para introducir tecnologías y modelos organizativos que impliquen la colaboración a distancia. 

 

FUENTE:   Teletrabajo: una respuesta socialmente responsable de las empresas frente al coronavirus https://www.sage.com/es-es/blog/teletrabajo-una-respuesta-socialmente-responsable-de-las-empresas-frente-al-coronavirus/ #SageAdvice vía @SageSpain


10 consejos para implementar el teletrabajo en situaciones de emergencia social

La alarma social generada por el aumento de contagios por coronavirus ha llevado a Sanidad a estudiar suspender las clases y recomendar a las empresas implementar el teletrabajo en las zonas más afectadas. En el ámbito privado son ya muchas las empresas que han adoptado medidas al respecto y han decidido prohibir los viajes de sus empleados a determinadas zonas geográficas, además de obligar a trabajar desde casa. BICG, empresa experta en innovación y nuevas estrategias de trabajo, explica las claves de un correcto trabajo en remoto que algunas empresas solamente se animan a aplicar en situaciones de emergencia.

Según el último estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) al respecto, sólo el 27% de las empresas españolas estarían dispuestas a permitir el teletrabajo, pero la realidad es que solo lo llevan a cabo poco más del 15% (Eurofound), datos todavía muy alejados de países como Dinamarca o EEUU (alrededor del 40%). Ahora, el miedo que ha provocado la crisis sanitaria global ha hecho que muchas compañías que nunca habían apostado por esta medida de conciliación en condiciones normales, se apresuren ahora a adoptarla.

En este sentido, Iñaki Lozano, CEO de BICG, compañía que lleva 20 años realizando proyectos de transformación de la cultura y la forma de trabajar en las empresas (incluyendo los más diversos tipos de trabajo en movilidad), afirma que “la actual crisis médica solo ha puesto de relevancia una necesidad, la de poder trabajar desde cualquier lugar y en cualquier momento. Este es un reto todavía pendiente para empresas que también en cualquier otro momento, podrían apostar por el trabajo en remoto como una de las herramientas para fomentar, entre otras cuestiones, la conciliación de sus empleados, la atracción y retención de talento, el compromiso con el medio ambiente o la digitalización. De estar asimilado este modelo en las organizaciones, no existiría esta urgencia que se da en condiciones extraordinarias, como pueden ser restricciones de tráfico por grandes acontecimientos deportivos –como ocurrió en Londres durante los JJOO- o por terremotos, circunstancias meteorológicas adversas, o la actual crisis del coronavirus. Si de verdad se tomara conciencia y se apostara firmemente, los protocolos de actuación para el trabajo a distancia (como el teletrabajo) estarían perfectamente engranados en compañías que hoy se ven superadas al implementar esta medida con carácter de urgencia”.

Aunque este proceso de adopción del trabajo a distancia precisa de un estudio previo y una estrategia de cultura y formas de trabajo -como BICG lleva a cabo en sus proyectos para grandes compañías-, en el caso de las pymes, este proceso puede ser mucho más sencillo y la consultora cuenta con una plataforma digital que ya están usando diversos clientes y que guía a la pequeña o mediana empresa en la adopción de esta forma de trabajar de manera rápida, sencilla y ordenada y capacita a sus profesionales para que puedan trabajar a distancia de la manera más adecuada.

Dada la situación de alarma social que se ha creado y que algunas empresas se están planteando aplicar el teletrabajo sin una preparación previa, desde la consultora ofrecen 10 claves básicas para que hacerlo en situaciones, como por ejemplo la actual, no se convierta en un problema añadido para empleados y empresas. Son sencillas y basadas en el sentido común, pero merece la pena mencionarlas.

  1. Los objetivos, claros. Idealmente, se han de establecer objetivos medibles y sus correspondientes indicadores. En este sentido, la figura del responsable es indispensable para comunicar y trasladar con claridad al empleado sus compromisos, ya sea trabajando en la oficina o en cualquier otro lugar. Realizar una lista de tareas es una buena medida en estos casos.
  2. La tecnología como aliada. Se debe sacar provecho de las tecnologías y utilizar todas las herramientas disponibles para comunicarse, compartir documentos o realizar las tareas de la mejor manera posible.
  3. Dinámicas de equipo. Establecer protocolos para trabajar con el resto de compañeros en remoto, de manera que se puedan replicar las dinámicas de trabajo cotidianas que tendríamos en la oficina. Por ejemplo, una reunión matinal de 15 minutos cada día, una llamada antes de la hora de la comida, etc.
  4. Huir del aislamiento. Mantener una comunicación constante con los compañeros de trabajo y responsables es fundamental para la motivación. Hoy existen múltiples herramientas en línea, que permiten la comunicación fluida. Además, ayudan a conocer el estado de nuestros compañeros en cada momento (disponible, reunido, ausente…).
  5. El teléfono como herramienta de eficiencia. No hay que tener reparos a la hora de utilizar el teléfono. Esta vía de comunicación es muchas veces más efectiva que el correo o la mensajería instantánea y evita muchos malos entendidos de la comunicación por escrito.
  6. Hola y adiós. A pesar de estar lejos, es una buena práctica dar los buenos días, así como despedirse de los compañeros o responsables. Así, además, sabrán en todo momento cuándo se encuentran disponibles los demás.
  7. Establecer una rutina de jornada. Siempre que sea posible, es aconsejable que cada persona mantenga su rutina de trabajo ideal, para evitar caer en la procrastinación o el desorden. Se pueden establecer las llamadas ventanas de coincidencia, periodos de varias horas en las que se acuerda que todo el equipo estará accesible.
  8. Luz y orden. En este sentido es clave disponer de suficiente luz, mejor si es natural, mantener un orden mínimo, evitar fuentes de ruido que alteren la concentración o exposiciones al sol excesivas.
  9. Vigilar la ergonomía y los descansos. Utilizar posturas correctas, tomar un descanso cada cierto tiempo y ventilar el espacio de vez en cuando, son acciones recomendables en estos casos.
  10. Evitar las distracciones domésticas. El trabajador debe tener claro que cuando se encuentra en horario laboral, debe evitar otras actividades que afecten o rompan su ritmo de trabajo, como las labores domésticas.

En el caso de los responsables de equipos, para Iñaki Lozano, lo importante es “que sepan comunicar correctamente los objetivos, animar a su equipo a trasladar las dudas si no ha quedado algo claro, convocar a reuniones a través de videoconferencias y, en el transcurso de las mismas, recordar la importancia de escuchar y preguntar al que está al otro lado al mismo tiempo que se respetan los turnos de palabra. Si tenemos en cuenta esta base mínima, las jornadas de trabajo a distancia se convertirán en una oportunidad empresarial y no en un problema”.

BICG acaba de refrendar su apuesta por este sistema de trabajo, que contribuye a la conciliación laboral, al firmar el Chárter del Teletrabajo y la Flexibilidad Laboral junto a 74 empresas más, con el objetivo de fomentar una sociedad más avanzada y acorde a los nuevos tiempos.

 

FUENTE:   10 consejos para implementar el teletrabajo en situaciones de emergencia social http://www.equiposytalento.com/noticias/2020/03/12/10-consejos-para-implementar-el-teletrabajo-en-situaciones-de-emergencia-social vía @EquiposyTalento


El coronavirus impulsa el teletrabajo: 17 indicaciones a tener en cuenta

ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles valora, ante la crisis sanitaria mundial, la aplicabilidad del teletrabajo en España

ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles lleva más de 15 años proponiendo medidas para la racionalización del tiempo en su globalidad y, especialmente, en el ámbito laboral. Entre las medidas que siempre ha defendido se encuentran la flexibilidad horaria y el teletrabajo como modelo de organización ante el desarrollo tecnológico y la movilidad en las grandes ciudades. Ante la situación de crisis sanitaria global, quiere señalar lo siguiente:

1. El teletrabajo es una de las medidas y posibilidades para favorecer la conciliación entre la vida laboral, personal y familiar. Su utilización ante situaciones como la que vivimos actualmente es aplaudida, pero esperamos que cuando la crisis sanitaria sea superada, no olvidemos que tiene grandes ventajas para las empresas y las personas.

2. La cuestión es determinar el modelo adecuado, ya que irnos a los extremos (no al teletrabajo o 100% teletrabajo) en nuestra opinión es perjudicial, de ahí que en ARHOE defendamos modelos mixtos y según el sector productivo. En las grandes ciudades, además, supone un ahorro de tiempo, costes y esfuerzo considerables al evitarse largos desplazamientos hasta el centro de trabajo, lo que tiene un impacto sobre el medioambiente positivo.

3. Para la empresa supone un beneficio siempre y cuando el trabajador cumpla con los objetivos marcados, ya que el teletrabajo no es atender unas tareas domésticas y al mismo tiempo trabajar, sino realmente desarrollar la prestación laboral desde el domicilio, pero con la misma intensidad y productividad que si se estuviese en “una oficina”.

4. No todo puesto de trabajo asociado a una persona permite el teletrabajo. Puestos con objetivos claros, plazos de entrega, autonomía del trabajo, etc., en donde el desarrollo y las herramientas tecnológicas (ordenador, móvil…) juegan un papel fundamental permiten este modelo. En otros que requieren presencia física como comercio minorista, restauración, ocio, logística, industria, etc. parece más compleja su aplicación de momento.

5. Casi un 75% de las personas trabajadoras en España quiere teletrabajar, pero no les dejan.

6. Sobre los porcentajes de personas que practican teletrabajo en España, en Eurostat recogen que solo un 3% lo practica habitualmente, un 4% a veces y el 93% nunca. Los países europeos más avanzados en teletrabajo, también según Eurostat, son Suecia, Islandia y Países Bajos. Está claro que hay un componente de impacto climático que no debería hacernos perder de vista las ventajas de este modelo de teletrabajo en otras situaciones.

7. Entre un 14% y un 20% de empresas españolas tienen previsto implementar programas de teletrabajo. Solo un 4% de los convenios colectivos en nuestro país contemplan la posibilidad (que no realidad) de implementar el teletrabajo. No es lo mismo hacerlo de forma ocasional que como modelo organizativo estructurado y pactado entre empresa y trabajadores. En las estadísticas no hay un dato fiable sobre las empresas que representan casi el 98% del tejido productivo en nuestro país, las pymes, aunque en algún estudio se refleja que casi el 45% de las mismas podría adoptar algún tipo de medida estructural de teletrabajo.

8. Ante las crisis, el teletrabajo tiene un repunte, pero cuando se superan no logra consolidarse, posiblemente por un sentido demasiado presencialista de la prestación laboral y profesional. Se olvida que las empresas que han implementado el teletrabajo de forma regular, estructural y no a base de impulsos, incrementa su productividad entre un 20 y 25%.

9. Debemos tener en cuenta que el teletrabajo puede convertirse en un arma de doble filo si no está regulado de forma pactada, haciendo que la jornada se extienda en tiempos y espacios insospechados, y además con recursos e infraestructuras puestas a disposición por el trabajador/a y no por la organización. Además, si se convierte en la regla general, es decir, un modelo al 100%, podría generar una deshumanización del trabajo al alejarnos de entornos colaborativos de carácter físico.

10. Hace dos años ARHOE y CSIF reclamaron al Gobierno un sistema de teletrabajo en las Administraciones para favorecer la conciliación. Según lo expuesto, que ratificamos ahora también y que es aplicable además a la empresa privada, los beneficios que aporta el teletrabajo mixto son:

  • Favorece la conciliación.
  • Favorece el desarrollo sostenible.
  • Favorece la integración de personas con discapacidad.
  • Favorece a trabajadores con mayor edad.
  • Favorece la reducción de costes para la organización y aumenta la productividad.
  • Favorece la prevención del absentismo laboral.
  • Favorece la movilidad de víctimas de violencia de género.
  • Favorece la prevención de los accidentes in itinere.
  • Favorece la racionalización de horario (ahorro de tiempo).
  • Favorece la prevención de la violencia en el trabajo.
  • Favorece el retorno progresivo al trabajo tras un proceso de enfermedad grave.
  • Favorece la autonomía, independencia y motivación.

11. En el teletrabajo se deben cumplir las previsiones de la legislación de prevención de riesgos laborales. No todo espacio cumple estas previsiones y la salud del trabajador cuando trabaja resulta fundamental en cualquier ámbito.

12. Es recomendable que el teletrabajo sea meditado, pensado y estructurado por profesionales que puedan dar respuesta a las dudas y metodologías ante esta nueva forma de prestación laboral, ya que no todas unidades de un negocio pueden implantarlo y resulta además fundamental la comunicación interna a los trabajadores cuando se implantan en algunas unidades y en otras no, para no generar una sensación de diferente trato a los trabajadores.

13. El teletrabajo no debe ser un elemento de conexión permanente empresa- persona trabajadora. Es primordial la desconexión y no alargar la jornada más de lo necesario ni en físico ni en teletrabajo. Es un derecho fundamental. La clave está en “educar” a los clientes  y superiores y hacerles ver que a partir de cierta hora no se les puede atender, salvo de forma muy excepcional si hay algún asunto que hay que abordar de manera urgente.

14. Tenemos que evolucionar de modelos clásicos de 8+8+8 horas a modelos como el que defendemos para un futuro cercano, en el que las nuevas tecnologías suponen una ventaja competitiva pero también un peligro para la salud de las personas. Nos referimos a modelos como el de las 4 ‘D’ (promovido por ARHOE): descanso, dedicación, disponibilidad y desenganche.

15. Modelo de trabajo ideal. Estaríamos hablando de teletrabajo mixto y un smart working responsable, es decir, no generar jornadas de dedicación y disponibilidad de más de 9 horas (siempre respetando nuestros horarios laborales). Somos personas y no máquinas, tenemos que descansar y, por supuesto, ser libres para tener ocio personal. La curva de productividad y eficiencia disminuye con el paso de las horas y los profesionales lo que tenemos que cumplir es precisamente con esos objetivos.

16. Un uso inteligente del tiempo es fundamental y, por supuesto, no perder de vista las relaciones humanas que como sociedad tenemos que desarrollar y disfrutar precisamente para ser más libres e igualitarios.

17. Ante situaciones de crisis sanitaria, el teletrabajo puede ser un medio de respuesta para que la normalidad empresarial y laboral siga su curso. Ante situaciones de normalidad, un teletrabajo bien planteado y desarrollado es un modelo de productividad y conciliación para todos.

 

FUENTE:   El coronavirus impulsa el teletrabajo 17 indicaciones a tener en cuenta http://www.rrhhdigital.com/secciones/conciliacion-e-igualdad/140767/El-coronavirus-impulsa-el-teletrabajo-17-indicaciones-a-tener-en-cuenta/ vía @rrhhdigital


 


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