Una buena red de contactos es una de las mejores herramientas para encontrar trabajo. De hecho, se calcula que solo del 20 al 25 por cierto de los puestos salen al mercado mientras que el resto se cubren con conocidos, amigos o recomendaciones. Por ello, la capacidad para generar contactos y saber mantenerlos es una habilidad fundamental para quien está buscando empleo (y añadiríamos posibilidades de promoción, pareja, clientes…). Y es tan relevante que algún año, en la jornada de inauguración del Master de Harvard, se ha dicho a los nuevos estudiantes que algo que siempre agradecerán será la red de contactos que allí construyan. Puede que alguien piense que la habilidad para conocer personas depende solo del nivel de extroversión. Pero no es cierto. Se trata de una ventaja de partida, pero si falta, no resulta un limitante, en absoluto. De hecho, una de las personas con más carisma y habilidades sociales ha sido John F. Kennedy. De pequeño, era un niño tímido y enfermizo, pero a fuerza de convicción (y de insistencia del padre) llegó a convertirse en lo que todos conocemos. Así pues, una vez más, no hay excusas.

Construir una red de contactos es el resultado de una fórmula muy sencilla: Interés + dedicación + capacidad para aprender. Y todo lo anterior se puede adquirir. Veamos a continuación diez claves para ello.

  1. Tiempo y esfuerzo: Ya lo hemos dicho. Una buena red de contactos necesita dedicación y cariño, no se hace de la noche a la mañana. Hacer networking (típico anglicismo que se diría en el mundo de la empresa) requiere paciencia e intención. Es decir, proponerse conocer personas y mostrar un interés genuino por el otro, no desde un punto de vista puramente utilitarista.
  2. Asistir a eventos diferentes como una actitud curiosa: Hemos de acudir a sitios donde se pueda conocer personas diferentes. Si vamos a una conferencia, por ejemplo, podemos tener la tendencia de quedarnos a hablar con el que hemos venido. Y lógicamente, es una pésima idea. Lo mejor es conversar de un modo amable con desconocidos, aprovechando cualquier oportunidad o sencillamente hablar con el está sentado a tu lado. Puede que haya alguien que no le guste, pero la mayoría de las personas suelen estar abiertas a una pequeña conversación inicial… y nunca se sabe quién puede estar a tu lado. Si estás en una empresa, apúntate a actividades con otros departamentos para hacer deporte o cambia de grupo con el que vas a comer, por ejemplo. Y si estás buscando trabajo, asiste a foros, haz preguntas, intégrate en posibles organizaciones… en definitiva, amplía el número de personas que puedan conocer tu valía.
  3. Ganas tú, gano yo: El beneficio mutuo es la máxima para cualquier red de contactos. Si alguien se acerca y solo quiere obtener algo de ti será muy difícil que lo incluyas en tu red. Por supuesto, no todos los contactos están al mismo nivel de posibilidad de intercambio, pero al menos no ha de resultar especialmente desequilibrado.
  4. Generosidad: Una de las recomendaciones es poner en contacto conocidos porque creas que pueden tener un interés común. Hay personas que actúan con su red como si fuera un tesoro sagrado que ocultan bajo siete llaves. Y es un error importante. Si quieres que se incremente tu red, compártela entre los amigos. No hace falta ser Gollum con el tesoro a cuestas.
  5. En las redes “el tamaño importa”: Si queremos tener presencia en redes sociales debemos admitir al mayor número de personas posibles. Lógicamente, el nivel de información al que podrán acceder cada uno de ellos va a depender de la transparencia que tengamos. Si estamos hablando de Facebook, se pueden hacer grupos o dos perfiles; si es LinkedIn, es recomendable aceptar a todas las personas, que no empresas necesariamente. Quién sabe si el día de mañana pueden ser interesantes o puedas serlo tú para ellos.
  6. Cuidar las formas: El punto anterior tiene un problema. Cuanto mayor sea nuestra red, más tiempo necesitamos para gestionarla adecuadamente. Este, por cierto, es un error en el que podemos incurrir y lo digo por propia experiencia. Despistarnos en agradecer un email o incluso contestarlo puede molestar al otro. Por ello, en la medida que podamos, intentemos responder a todos y si no lo hemos hecho, al menos disculparnos.
  7. Sin saturar, por favor: A nuestra red de contactos no la podemos saturar con información e información. Todavía no me explico por qué hay personas que bombardean los buzones de correo con datos que para muchos no resultan de interés. La sensibilidad del tiempo de los demás es una habilidad especialmente importante a tener en cuenta.
  8. A mí, los mejores: en una buena de red de contactos hemos de incluir a los mejores en las áreas que nos interesen. Si creemos que hay alguien que puede sernos de interés, debemos acceder a él o a ella. La tecnología ha reducido la ley de los seis grados propuesta por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en 1930, según la cual cualquier persona del planeta dista de otra solo seis conocidos. Parece que el mundo de las redes sociales lo ha reducido a cinco o incluso a cuatro. En el mundo físico, buscar a los mejores significa identificar el mejor medio para llegar a él o a ella a través de compañeros comunes o aficiones compartidas… De hecho, en algunas empresas he conocido personas que se han aficionado a algún deporte por el hecho de compartir tiempo con otros que les resultaban de interés.
  9. Aprovechar ocasiones: Si sabes que alguien ha recibido un reconocimiento, envíale un mensaje de felicitación, al igual que con su santo o cumpleaños. También si está atravesando un momento difícil. Una habilidad importante consiste en saber cuidar a las personas que nos rodean, tenerlos presentes, conocer sus gustos, sus aficiones… y poner cariño.
  10. Contar con medios: Por supuesto, si vas a conocer personas has de tener tarjetas para intercambiarlas o al menos, enviar un email en ese momento desde el móvil. Las ocasiones se presentan pocas veces y no se han desaprovechar. Y, por supuesto, no demorarse más de una semana en volver a entrar en contacto con quien acabas de conocer. La memoria también es muy frágil.

Fórmula

Una buena red de contactos es una de las mejores herramientas para encontrar trabajo y es el resultado de interés + dedicación + capacidad de aprendizaje.

Receta

  1. Toma tu agenda y piensa cuántas actividades has hecho en las últimas semanas para conocer personas diferentes. Si no cultivas este trabajo, será difícil que obtengas resultados en un futuro.
  2. Reflexiona sobre el uso de las redes sociales: ¿Les dedicas tiempo para incrementar tu nivel de contactos? ¿Qué más podrías hacer?
  3. Sé generoso y curioso hacia el otro. Una red se cultiva desde el cariño y el beneficio mutuo. No ha de tener un enfoque exclusivamente utilitarista, porque a la larga va contra uno mismo.

FUENTE: pilarjerico.com