El mercado laboral español está enviando una señal clara: saber utilizar herramientas de inteligencia artificial ya no es un valor añadido, sino una competencia diferencial en muchas ofertas de empleo. En los últimos años, las vacantes que exigen conocimientos prácticos en IA se han multiplicado de forma exponencial, especialmente en perfiles no técnicos.

No se trata de programar algoritmos, sino de saber trabajar con asistentes inteligentes, automatizar tareas, analizar información y mejorar la productividad en el puesto de trabajo.

De competencia emergente a requisito transversal

Las ofertas que mencionan el uso de herramientas de IA han crecido de manera notable en España. Este incremento refleja un cambio estructural: la IA deja de ser exclusiva de departamentos tecnológicos para convertirse en una competencia transversal, presente en:

  • Marketing y comunicación.

  • Recursos humanos y selección.

  • Educación y formación.

  • Consultoría y servicios profesionales.

  • Administración, gestión y atención al cliente.

En muchos casos, el mismo puesto sigue existiendo, pero se espera que la persona sea capaz de apoyarse en IA para trabajar mejor y más rápido.

Qué se entiende realmente por “saber usar IA”

Uno de los errores habituales es pensar que estas ofertas buscan perfiles altamente técnicos. En realidad, la mayoría demandan:

  • Uso de asistentes de IA para redacción, análisis y síntesis.

  • Automatización de tareas repetitivas.

  • Apoyo en la toma de decisiones basada en datos.

  • Capacidad para formular buenas instrucciones y evaluar resultados.

  • Pensamiento crítico frente a respuestas generadas por IA.

Es decir, uso aplicado y consciente, no conocimiento técnico profundo.

Impacto directo en empleabilidad y salarios

Las personas que ya manejan herramientas de IA están accediendo a:

  • Más oportunidades laborales.

  • Procesos de selección más favorables.

  • Mejores condiciones salariales.

  • Mayor estabilidad profesional.

La IA actúa como acelerador de empleabilidad, especialmente en perfiles medios que incorporan estas competencias sin cambiar radicalmente de sector.

El riesgo de una nueva brecha laboral

Como en otros procesos de transformación tecnológica, aparece un riesgo evidente: la brecha entre quienes se actualizan y quienes no.

No aprender a usar IA no implica quedarse sin trabajo de inmediato, pero sí perder competitividad progresivamente. Por eso, la formación accesible, la orientación profesional y el acompañamiento son elementos clave para evitar exclusiones innecesarias.

Qué deberían hacer hoy personas y organizaciones

Desde una perspectiva práctica:

  • Las personas deben incorporar IA a su día a día laboral, aunque sea de forma básica.

  • Las empresas deben formar a sus equipos, no solo exigir competencias.

  • Los servicios de empleo y formación deben integrar la IA en itinerarios y programas.

La clave no es correr, sino no quedarse parado.

Conclusión

Las ofertas de empleo que exigen saber usar IA no son una moda. Son el reflejo de un mercado laboral que valora cada vez más la capacidad de adaptación y el uso inteligente de la tecnología.

La IA no sustituye el talento humano, pero sí multiplica el valor de quien sabe utilizarla. Hoy, aprender a trabajar con IA es una de las decisiones más rentables en términos de empleabilidad.

Leer más en:

Estudio sobre el crecimiento de ofertas de empleo que exigen competencias en inteligencia artificial

🔗 Más detalles sobre el estudio: https://www.hays.es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/content/ofertas-de-empleo-que-piden-saber-usar-la-ia-se-multiplican-por-12-en-espana