Convertirse en un emprendedor de éxito requiere mucho más que una gran idea y el hecho de tener importantes contactos (aunque ambos ayudan). Hacer el cambio de una vida regular siendo un empleado a tiempo completo y pasar al mundo impredecible del emprendimiento requiere un cambio de mentalidad que muchos pasan por alto. De hecho, algunos de los hábitos de trabajo que tan cuidadosamente has ido perfeccionando como un buen empleado no necesariamente se traducen a bien en el mundo emprendedor.

Hacer bien el cambio mental de empleado a emprendedor puede ayudarte a evitar ser una de las empresas que no sobreviven a su quinto año. A continuación siete consejos que te ayudarán a prosperar mientras te ajustas a la vida de emprendedor:

1 Aprende a decir no

Como empleado de una gran empresa, es probable que estés acostumbrado a decir “sí” a cualquiera y a todas las peticiones que te llegan. Después de todo, “si” quiere decir que eres fiable y un buen jugador de equipo y esta actitud por hacer, probablemente te haya ayudado a ganar muy buenas críticas de tu jefe. Sin embargo, este enfoque no te llevará muy lejos como emprendedor. Para empezar, con un calendario tan apretado, aceptar y hacerlo todo no es posible. Pero lo más importante, como emprendedor, es necesario que establezcas tu propia agenda, no los deseos de todos los demás. Acostúmbrate a decir “no” excepto a tus principales prioridades.

2. Olvídate de la perfección

Tal vez tenías un jefe que necesitaba conseguir que los proyectos fueran tan perfectos como fuera posible. O, se realizaban interminables revisiones antes de que algo estuviera listo para salir a producción. Mientras que esto es el modo en el que se trabaja en una gran empresa, un pequeño negocio o una startup no tiene los recursos para conseguir algo “perfecto” y la noción de perfección no es posible.

Como emprendedor, el perfeccionismo se convierte en un pasivo. Cuanto más tiempo esperes a perfeccionar cada detalle, más lento se va mover tu negocio. Un famoso póster en Facebook dice “Hecho es mejor que perfecto.”

3. No tengas miedo a trabajar muchas horas

Mucha gente compara el estilo de vida emprendedor con la semana de trabajo de cuatro horas o conectándose desde una playa en Tahití. Las dos opciones son posibles, pero el emprendedor típico a menudo se encuentra que tiene que trabajar muchas más horas en la oficina. Hay días en que podría estar trabajando de 9 a 5 y otros desde las 9 a la medianoche. Es por esto que es importante empezar algo que ames. Y recuerda que estarás trabajando para construir tu propio sueño, no el de otra persona. Uno nunca quiere dedicar más tiempo a seguir el sueño de otra persona que no sea el suyo propio.

4. Prepárate a llevar más de un sombrero

Cuando trabajas como empleado en una empresa, siempre hay alguien a quien llamar cuando el servidor deja de funcionar. Y es probable que no tengas en mente si el suelo de la oficina se limpia con aspirador o si las plantas se han regado. Pero, cuando trabajas por tu cuenta, ahora eres tú quien tiene que ocuparse de una serie de funciones diferentes: soporte técnico, una hora para las ventas, otra para el marketing, también otra para la contabilidad e incluso para la limpieza. Con esta realidad, no puedes permitirte el lujo de tener un ego. Antes de emprender, pregúntate si te sientes cómodo usando todos estos sombreros, incluidos los que son menos glamorosos.

5. Tendrás que sobrellevar el aislamiento social

Cuando trabajas en una compañía grande, es probable que te hayas quejado de colegas y superiores. Sin embargo, una vez que salgas de la oficina es posible que te sorprenda descubrir lo mucho que te apoyaste en Jane, la de contabilidad, o con Mike, de envíos, en tu interacción social.

Las primeras semanas trabajando en tu propio negocio pueden ser un shock, sobre todo si estás trabajando fuera de tu hogar. Haz lo que puedas para combatir este aislamiento social. Mantente en contacto con tus antiguos colegas. Trabaja en una cafetería durante unas horas. Encuentra un espacio en una oficina de un amigo o asiste a un montón de eventos de networking.

6. Mantén un horario

¿Es tu nuevo negocio un trabajo que permite tener autonomía? No tienes un horario fijo, estás construyendo tu startup desde cero. Al hacer la transición para trabajar para ti, trata de mantener el horario que ya tenías tanto como te sea posible. Estar a cargo no significa que debas deshacerte de tu reloj. Tener un horario te ayudará a mantenerte disciplinado y productivo.

Dicho esto, muchos profesionales optan por el autoempleo, ya que están cansados ​​del horario estricto y arbitrario del mundo corporativo. Así que no hay necesidad de recrear la misma monotonía en tu nueva empresa. Si necesitas algo de tiempo por la tarde para cuidar a tus hijos, pasear a tu perro, o simplemente salir a la calle mientras hace sol, adelante. Sólo tú puedes decidir qué tipo de horario es mejor para tu negocio y para tu vida.

7. Ten una reserva económica

Mientras que el éxito como emprendedor a menudo se reduce a la forma de pensar, también hay algunas consideraciones prácticas. En una palabra, dinero en efectivo. Vas a pasar de ser un asalariado a preguntarte cuando vas a cobrar. Si es posible, antes de que dejes tu trabajo, ahorra lo suficiente para 3-6 meses (quizás más, dependiendo de la naturaleza de tu nueva empresa). Tener esta seguridad te permitirá enfocar tu energía en la construcción de tu nuevo negocio, en lugar de preocuparte de cómo vas a pagar las cuentas.

Vía Mashable

FUENTE: eureka-startups.com