Las compañías necesitan nuevas ideas en plena transformación digital y los empleados más creativos están interesados en desarrollar proyectos propios para seguir motivados.

«Lo que queremos las mujeres es sentirnos realizadas ». Así de tajante se mostraba Carlota Mateos, cofundadora y CEO de Rusticae, hace unas semanas en un foro sobre mujeres emprendedoras celebrado en la sede de ABC. Mateos, además de mencionar la satisfacción que reporta el ser empresaria y crear puestos de trabajo, hacía alusión a otras tácticas de motivación que se pueden llevar a cabo en el interior de las empresas como es el intraemprendimiento.

Pero, ¿en qué consiste esta práctica? El intraemprendimiento surge por la necesidad de las compañías de desarrollar ideas en plena transformación digital y a su vez por el interés de los empleados más creativos en poner en marcha proyectos propios para sentirse implicados sin necesidad de abandonar un trabajo estable y montar un negocio por su cuenta. El beneficio es mutuo para ambas partes. Si tenemos en cuenta que el 80% de las grandes compañías de Fortune500 no han conseguido seguir en pie en el siglo XXI, es evidente que los directivos deben buscar nuevas estrategias para no acabar a la deriva en el tsunami que supondrá la cuarta revolución industrial.

Las empresas no cambian con presentaciones de power point, sino con procesosAlberto Díaz, socio de Digital Migration Partners

El autor del libro «Intraemprendedores. Reinventa tu empresa con espíritu ‘startup’» (Ed. Libros de Cabecera), José Manuel Vega, recuerda que «hoy en día los ciclos de éxito de las empresas son muy cortos y se necesitan buenas ideas». Al mismo tiempo, asegura que «hay profesionales con talento que están frustrados». «Si juntamos estos dos intereses, pueden colaborar ambas partes pero los empresarios tienen que generar el entorno adecuado y dar libertad para que la gente pruebe cosas nuevas y para que se equivoque», señala Vega.

En este sentido, Vega pone como ejemplo a Google y otras empresas de Silicon Valley en las que se dedica un 20% del tiempo a generar proyectos de innovación que permitan avanzar a la compañía. También cita el caso de Toyota, que tras la compra de Lexus, pasaba a sus empleados más brillantes a esta filial como forma de incentivo.

A pesar de que solo el 2,5% de los españoles emprenden en su trabajo actualmente, según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), algunas pequeñas empresas de nuestro país ya se aventuran a dar pasos en esta línea. «En España, en muchas pymes -sobre todo en agencias de marketing- se hacen desayunos de trabajo cada poco tiempo para hacer un repaso de cómo está la empresa o se trae a algún invitado de fuera para dar una charla», indica Vega, quien cree que estas prácticas favorecen la creatividad.

El intraemprendimiento va sobre todo de empoderar a los empleadosNacho de Pinedo, CEO de ISDI

Por su parte, el CEO de ISDI (Instituto Superior para el Desarrollo de Internet), Nacho de Pinedo, señala que el intraemprendimiento «va sobre todo de empoderar a los empleados» y cree que hay muchas maneras de ponerlo en práctica como facilitar plataformas de internet en las que aportar ideas, convocar concursos de proyectos o directamente montar un equipo dedicado a la innovación.

«El intraemprendimiento no va a suceder si la dirección no quiere. Es necesariofomentar la creatividad de arriba a abajoya que es muy difícil que el empleado por sí solo dedique su tiempo a estos proyectos. Hay que crear las condiciones y otorgar incentivos», recalda de Pinedo.

El cambio es urgente por la velocidad que conlleva la transformación en la que nos encontramos actualmente. El socio de Digital Migration Partners, Alberto Díaz, considera el intraemprendimiento como fundamental en un negocio por la revolución que se avecina de aquí a cinco años. «Antes, a todos los empleados se les pedía un pensamiento estratégico; ahora es imprescindible que los profesionales ejecuten directamente. Las empresas no cambian con presentaciones de power point, sino con procesos».

Sin embargo, Díaz pone el foco en el empleado más que en los jefes: «Los directivos están muy ocupados y cuentan con mucha incertidumbre. Están deseando que la plantilla les comunique propuestas de ejecución».

Aprender de las empresas emergentes

Otra forma de intraemprendimiento consiste en la unión de grandes empresas con las emergentes. Las de creación reciente y con base tecnológica llevan en su ADN la innovación. «El reto de las las compañías grandes es aprender de lo que están haciendo en las «startups», indica Alberto Díaz.

En el sector financiero ya hay ejemplos de esta tendencia. Es el caso de BBVA, que hace unos meses adquirió compró Openpay, una empresa de nueva creación de pagos por internet. Antes, había comprado Holvi y Spring Studio, una pequeña empresa líder en experiencia de usuario.

Hoy en día los ciclos de éxito de las empresas son muy cortos y se necesitan buenas ideasJosé Manuel Vega, experto en estrategia digital

Banco Santander también cuenta con Santander InnoVentures, un fondo de capital emprendedor mediante el cual invierte en «startups», que a su vez aportan conocimientos destinados a los clientes del banco. El pasado noviembre, Santander InnoVentures anunció la compra de PayKey, una aplicación para hacer pagos a través del chat o redes sociales.

Otro de los ejemplos es el del Bankia Fintech Club by Innsomnia, una plataforma de comunicación entre la entidad y el panorama «fintech» para acelerar la consolidación de pequeñas empresas financieras con base tecnológica.

 


 

FUENTE: PERIÓDICO ABC @abc_es

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