Querer acercar tu nueva startup a posibles inversores y clientes, o encontrar trabajo son cosas distintas. Pero, aunque te cueste verlo, todos debemos saber cómo explicar ¿por qué nosotros? Es importante aportar valor y dejar claro lo antes posible, en qué te diferencias de otros. Ahí está clave. En el departamento de Recursos Humanos, debemos empezar dando el ejemplo para poder llegar a todas las personas de la empresa de una manera eficaz y veraz.

Captar la atención

Hay miles de personas ahí fuera como tú. Y los demás están hartos de escuchar el mismo discurso y leer las mismas historias.

Tu elevator pitch es aquello que te ayuda a llegar al que tienes delante de una manera rápida y eficaz. Tu idea de negocio, tu talento, da igual lo que sea que quieras demostrar. Lo importante es saber cómo condensar en poco tiempo lo realmente destacable, y aquello que va a llegar a los que te escuchen.

Nunca sabes a quién tienes delante y cuándo vas a poder tener esa oportunidad para contar tu historia. Y precisamente toda tu historia, va a ser difícil que la puedas compartir. Por eso has de trabajar en tu elevator pitch. Ese momento en el que has podido condensar delante de esa persona lo que pueda hacer que te escuche, puede ser aprovechado o perdido. Piensa en las oportunidades que puedes estar tirando por la borda.

¿Te pasa que a veces te cuesta explicar a qué te dedicas? ¿No sabes cómo resumir bien tu nuevo camino profesional? Debes entender quién tienes delante y cómo hacer llegar tu discurso. Dicen que no hay una segunda ocasión para causar una primera impresión. Es importante dejar un buen sabor de boca en las personas que te interesa que te escuchen.

¿Qué es un elevator pitch?

Se trata de una presentación que queremos compartir. Pero basándonos en la falta de tiempo de las personas, el elevator pitch trata de poner el foco en lo destacable, lo imprescindible y trata de captar la atención de posibles interesados por enfocarte en una verdadera propuesta de valor.

Digamos que el elevator pitch es el gancho, es aquello que hará que quieran más. Una breve introducción para que contacten contigo y quieran conocer más de lo que has explicado, tu idea innovadora o aquello que puedes aportar.

El origen del nombre nació por la idea de poder trasladar tu discurso en menos de 60 segundos, que es lo puedes tardar en un viaje en ascensor con otra persona. Si te encontraras con esa persona que es tan importante, que pudiera ayudarte, que pudiera darte una gran oportunidad… ¿qué le dirías en pocos segundos para captar su atención?

¿Cómo preparar tu elevator pitch?

Qué aportas

Lo primero es tener claro qué haces, qué ofreces, qué aportas. Define bien todo aquello que te hace diferente, aquellas virtudes, competencias, talentos y beneficios que obtendría la persona que te tiene delante si colaborara contigo. Aquello en lo que tú destacas, lo que se te da bien o a lo que estás poniendo tus esfuerzos.

A quién

Una vez que sepas el qué, debes identificar a quién vas a dirigirte. No es lo mismo vender una idea a posibles inversores, que explicar en un evento de networking a qué te dedicas. No solo la idea o tu talento brillan o se desvanecen, sino que estás dibujando o no el camino de tu éxito.

Por qué tú

Cuando has identificado a quién puedes interesar, debes dejarle claro que sabes el porque. Tratar de hablarle a alguien que no le interesa lo que ofreces, puede ser muy frustrante. Pero debes entender porqué le puedes interesar y eso pasa por descubrir necesidades. Tú estás aportando una solución a una necesidad. Por lo tanto, analiza bien qué deficiencias hay en el mercado, en ese tipo de empresas o en esa organización concreta. Ponte al día de todo lo referente a ese tema en cuestión, a lo que tú quieres acercar, demuestra que es lo tuyo y que sabes de lo que hablas.

Condensar

Una vez sabes todo lo anterior, debes coger ese mensaje y trabajar para condensarlo en algo impactante y efectivo aun siendo resumido. Se trata de lanzar una idea clara, condensada y con foco. En pocas palabras, debes decir poco, pero con el suficiente impacto para que sepan qué quieres y crear un interés mayor. Hay que formar ese mensaje: tu elevator pitch. Piensa que la mayoría de los errores que comente la gente, es no saber sintetizar y perderse entre sus propios argumentos.

Practicar

Es difícil aun teniéndolo tú claro, que siempre lo redactes o digas de la misma forma. Escribe todas las opciones que se te ocurran y quédate con la que más te convenza. Es importante que practiques mucho, para que tengas claro las palabras clave, el orden de las frases y en qué estás poniendo énfasis. Debes tener claro el inicio, el mensaje clave y un cierre contundente. No puedes perderte en ideas que te lleven a otras o te perderás. Memoriza, pero busca ser natural. La idea es convencer, no trasladar lo que pone en un papel.

¿Cómo traslado mi elevator pitch?

Si comienzas con una pregunta, harás que la gente tenga tu atención. Habla de esa necesidad no cubierta. Traslada qué haces tú, qué beneficios trae tu idea o qué talento aportas. Explica tu diferencia, de qué manera ganan ellos contigo y porqué es beneficioso contar con tu aportación. Da tu nombre y cómo pueden contactar contigo.

Ten en cuenta que la idea del elevator pitch es conectar con alguien, hacerle querer saber más de ti porque el tiempo es justo y solo has tratado de contarle una necesidad, tu aporte de la solución y una idea clave para que vea que no está delante de uno más.

¿Sabes ya qué decir en un ascensor si te encuentras con la persona clave para que quiera contactar de nuevo y poder contarle mucho mejor, de qué manera vas a aportarle valor?


Imagen de ifeanyi ndubuisi en Pixabay