Como ocurre en la vida, también en los negocios existen factores externos que no podemos controlar a la hora de poner en marcha nuestra Idea y hacer triunfar nuestro negocio. La suerte es uno de ellos. También lo son otros imponderables que no podemos eliminar por completo, pero sí intentar minimizar potenciando algunas virtudes y tratando de controlar los posibles riesgos.

A continuación detallamos algunos aspectos que debemos tener en cuenta si queremos que nuestro proyecto crezca fuerte y sano.

1. Apostar por una Idea Innovadora. Es crucial ofrecer algún elemento novedoso a la hora de lanzarse al mercado. Los estudios de mercado previos deben ayudarnos a conocer la demanda existente y ubicarnos en el nicho apropiado. Además es importante planificar nuestra producción. Medir los costes y tener en cuenta los factores externos: distribución, proveedores, necesidad de financiación, etc.

2. Cuidar nuestra imagen de marca. Antes de darnos a conocer a nuestros clientes, inversores, competidores y mercado en general, es importante haber realizado un trabajo previo concienzudo y profundo para desarrollar nuestra imagen de Marca. Ser capaz de individualizarse y destacar entre la abundante oferta requiere una planificación amplia en diversos aspectos: Desde la Logomarca hasta elManual Corporativo básico. Pasando por nuestra presencia on-line, en web, blogs y redes sociales. Darnos a conocer es crucial para asentarnos, hacernos un hueco que resulte reconocible y crecer.

Ser capaz de individualizarse y destacar entre la abundante oferta requiere una planificación amplia 

3. Contar con una buena planificación y solidez financiera. Planificación y diversificación son dos conceptos claves a la hora de rentabilizar nuestro negocio. Contar con líneas de financiación. Tener recursos financieros para cubrir posibles imprevistos. El llamado “músculo financiero”. Controlar el balance de gastos. Todos son elementos imprescindibles si queremos alcanzar el éxito.

4. Capacidad organizativa. Existe un perfil de Emprendedor. Es necesario tener capacidad organizativa y resolutiva, compromiso, visión, energía y entusiasmo. El rendimiento económico debe ser una meta, pero no la única. Es importante estar dispuesto a realizar sacrificios y no esperar un rendimiento económico inmediato. El esfuerzo y la búsqueda de la excelencia deben ser la base sobre la que se construya nuestro proyecto empresarial.

5 .Tener un proyecto a largo plazo. Para poner en marcha un negocio es importante comprometerse. Los resultados no son inmediatos. Desde el punto de vista de la planificación económica es necesario disponer de un plazo razonable en el que no se obtengan resultados significativos. Los negocios son una carrera de fondo. La especulación (dinero rápido con esfuerzo mínimo) suele estar reñida con el Emprendimiento.

La especulación (dinero rápido con esfuerzo mínimo) suele estar reñida con en el Emprendimiento. 

6. Conocer a nuestros clientes y competidores. A la hora de desenvolverse en el Mercado es necesario conocer el entorno en profundidad y desarrollar un buen Plan de Negocio. Hacer un análisis DAFO puede ayudarnos a posicionar nuestra empresa frente a la competencia. Debilidades, Fortalezas, Amenazas y Oportunidades son las bases de un crecimiento sólido, duradero y sostenido en el tiempo.

7. Dejarse asesorar: la experiencia es crucial en cualquier ámbito. Más aún si se trata de poner en marcha proyectos desde cero. Antes de precipitarnos, o si nos surgen dudas, es importante saber que no estamos solos. La experiencia de otros emprendedores puede ayudarnos a evitar caer en errores comunes. Además el asesoramiento de Expertos nos permitirá encontrar las respuestas necesarias y elegir el mejor camino hacia el éxito.

FUENTE: http://www.womenalia.com/