No todos los universitarios terminan un grado y se lanzan a buscar un puesto como asalariado. Casi un 10% de los recién graduados montan un negocio nada más acabar sus estudios y otros muchos más lo crean pasados unos años. Así se desprende del último informe del Ministerio de Ciencia. Hay una diferencia sustancial entre el emprendimiento de estudiantes de universidades públicas y privadas.

Pareció durante años que los estudios superiores eran el camino directo a un buen contrato como asalariado. Para la mayoría de universitarios, acabar una carrera significaba empezar entrar en una gran empresa o ser funcionario. Hoy no es así. El emprendimiento va calando entre los recién graduados . Hay universitarios que, inmediatamente después de acabar la carrera, ponen en marcha su propio negocio. Otros muchos lo harán pasados unos primeros años.

Lo cierto es que sí, y aunque la cifra no es comparable a la de los que trabajan por cuenta ajena, son una parte sustancial de los recién graduados. Son casi  el 10% de los universitarios los que montan un negocio al acabar sus estudios superiores. Así se desprende del último informe elaborado por el Ministerio de Ciencia, “Inserción Laboral de los Egresados Universitarios”,  que analiza la vida, trabajo y rendimiento de los estudiantes tras superar su grado.

Lo sorprendente es que uno de cada diez universitarios no esperan a que una empresa les contrate, emprenden en lo que han estudiado, después de haber recibido el título. El mismo informe deja algunos datos curiosos respecto a estos jóvenes emprendedores. En primer lugar, que la rama de la que salen el mayor número de emprendedores (tanto en el primero  como en el cuarto año después de haber acabado la carrera) es la de Ciencias de la Salud. La explicación, según el propio ministerio es que esta rama “incluye titulaciones con una alta propensión al ejercicio de la profesión por cuenta propia”.

Ciencias de la salud es la rama con más emprendedores

Son nuevos psicólogos, logopedas, podólogos junto a muchos otros profesionales de la rama de Ciencias de la Salud que no esperan mucho para montar su propia consulta. Algunas de estas carreras concentran un número de afiliación al RETA (tan solo un año después de acabar la carrera) poco usual .

¿Los más emprendedores? Son los nuevos odontólogos y pódologos. Con una diferencia notable, son los que más afiliación al régimen de autónomos registran después de finalizar sus respectivos estudios. Y es que, el 70% de los estudiantes de estas carreras que trabajan tras dejar su formación, lo hacen por cuenta propia. Aunque menos récord, también tienen buenas cifras de afiliación algunas carreras de esta misma rama como la fisioterapia o la logopedia.

En total, en 2015 –fecha de inicio del estudio- eran un 16.4% los estudiantes de carreras de la rama de ciencias de la salud que se hicieron autónomos. El año pasado, esta cifra cayó hasta el 13.9% A pesar de ello, siguen siendo los estudiantes de esta rama los que más emprenden, por encima de los de Artes y humanidades (10% en 2015 y 10.6% en 2018) ; Ingenieria y Arquitectura (9.3% en 2015 y 9.6% en 2018); Ciencias sociales y jurídicas (7% en 2015 y 7,2% en 2018) y, la rama de Ciencias que con la menor tasa de emprendimiento se situó en un 6.7% de afiliación en 2015, cifra que cayó hasta el 4.4% registrado en 2018.  

¿Cual es el perfil del emprendedor con carrera?

Hombres, de más de 40 años y de universidades privadas. Así es el perfil mayoritario de estudiantes que, tras acabar la carrera, ponen en marcha un negocio. Según se desprende del estudio del ministerio, los hombres con grado, emprenden más que las mujeres. Tomando como referencia el análisis de estudiantes egresados de universidades privadas, el porcentaje de hombres que emprenden tras acabar el grado es casi el doble que el de mujeres (alrededor del 17% frente a algo menos del 9% respectivamente). Aunque con menos diferencia, también emprenden más los hombres con grado en universidades públicas, en este caso son algo menos de un 10% los varones que ponen en marcha un negocio frente a un 6% de emprendedoras.

Estas cifras también ponen de relieve una realidad: los estudiantes de universidades privadas emprenden más tras finalizar su grado que los de las públicas. En este caso la diferencia es sustancial. Mientras que en 2018 un total del 16,3% de los estudiantes que acabaron su grado a través de una universidad privada se afiliaron al RETA, tan sólo fueron un 9.3% de los de la pública los que emprendieron. También hay diferencias entre grados a distancia y presenciales. En el caso de la pública son más los que ponen en marcha un negocio tras acabar un grado no presencial (11.3%) que los que lo hicieron en presencial (9.2%). Justo al revés sucede en las universidades privadas, donde son más los estudiantes que emprendieron tras acabar un grado presencial (17,3%) que los que lo hicieron a distancia(10.7%).

Las diferencias entre recién graduados se agrandan, aún más si cabe, cuando se analiza la edad de los emprendedores egresados universitarios. Lideran la lista de estudiantes más emprendedores los que tras acabar su grado en una universidad pública tenían más de 40 años (15,2%). A estos les siguen los que tenían de 31 a 40 años al finalizar la carrera (10,1%); los que tenían entre 25 y 30 años (9,1%) y los que tenían de 25 años (4.8%). Las cifras se mantienen similares  en cuanta a franjas de edad y emprendimiento en las universidades privadas.



 

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