48 horas después de una entrevista, más del 90% de lo dicho durante la misma será olvidado, mientras que una buena impresión será recordada por largo tiempo. Si bien es cierto que gran parte del impacto generado en los otros depende en buena medida de nuestros actos, nuestra vestimenta y nuestro lenguaje corporal, un porcentaje importante de él está también relacionado con el buen manejo de nuestra voz.

A través del modo en el que hablamos transmitimos mucho más de lo que nuestras palabras están diciendo: comunicamos confianza en nosotros mismos, tranquilidad y profesionalidad. La voz es una de nuestras principales herramientas de seducción, que nos permite conquistar a los entrevistadores, mostrándoles que somos ese candidato que estaban buscando.

Por eso, a la hora de prepararnos para una entrevista, el manejo de nuestra voz no puede dejarse de lado. Practicar su uso no esconde grandes secretos, sin embargo, sí existen algunas detalles a tener en cuenta:

  1. El volumen: Es importante no sólo controlar que no haya variaciones inesperadas en el volumen de nuestra voz, algo que resulta confuso y da la sensación de inestabilidad, sino también utilizar un tono de voz que no sea demasiado alto ni bajo. Lo ideal es encontrar un equilibrio que demuestre presencia y control de nuestro discurso. Un tono bajo o extremadamente alto puede ser visto como señal de debilidad.
  1. El ritmo: Es necesario evita hablar siempre con el mismo ritmo porque ello genera sensación de monotonía y aburrirá a los entrevistadores. El ritmo de tu voz debe ser ágil y seguir a tu relato, generando expectación cuando sea necesario y brindando el cierre en el momento indicado. Agregale vida y personalidad al discurso para demostrar que no estás repitiéndolo de memoria, sino expresando tus sentimientos de ese momento.
  1. La velocidad: Cuida los extremos: hablar muy rápidamente demuestra tu ansiedad y genera clima de nerviosismo, asimismo hacerlo muy lentamente puede ser malinterpretado como signo de lentitud de razonamiento. Busca una velocidad media, que acompañe las emociones e incluya pausas que den relevancia a lo que se va a decir a continuación, cuando el relato lo requiera.
  1. La respiración: Para lograr un buen control de la voz es fundamental comenzar por tomar conciencia de nuestra respiración. A través de una correcta inhalación y exhalación lograremos calmar nuestra ansiedad, templar nuestro ánimo y alcanzar un estado de mayor relajación para poder hablar sobre nuestros conocimientos y experiencias con mayor confianza.

Lo que sea que ocurra en tu cuerpo o en tu mente, tu voz lo pondrá en evidencia. Procura tener en cuenta estos cuatro tips y entrenar el uso de tu voz antes de las entrevistas. De ese modo, podrás brindar un discurso con sentimiento y personalidad que seguramente ¡logrará cautivar a tus entrevistadores!

 

FUENTE: ADECCO – @adecco_es

VER + EN: http://www.adeccorientaempleo.com/voz-clave-una-entrevista-preparala/

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